El Acebo tiene unas pintorescas casas con la típica arquitectura del
Bierzo, con solanas, escaleras exteriores y tejados de pizarra. En el mesón,
del mismo nombre que el pueblo, se ofrece a los caminantes tapas, raciones y
platos de la región a un precio asequible, aunque han subido mucho los precios
en este año compostelano. A la salida de la localidad hay una ermita de aspecto
rústico, junto al cementerio, y un monumento erigido en honor de Henrich
Krause, peregrino alemán muerto en este lugar. Se despeñó en los abismos de la
zona cuando circulaba en bicicleta por esta carretera. El monumento está
formado por una bicicleta, un bordón y una calabaza sobre un pedestal de
piedra. El viajero se cruza con unos peregrinos holandeses, a los que no
entiende más que su deseo de pernoctar en El Acebo, y que le preguntan por un
albergue o por otro alojamiento.
En otro tiempo, los habitantes de El Acebo quedaron liberados de pagar
tributos a la Hacienda
Real por el servicio de colocar estacas de madera que
permitieran ver el camino, en los días nevados del invierno, a los peregrinos
que pasaran por aquí. En la iglesia parroquial de San Miguel hay una talla de
Santiago Peregrino, en piedra polícroma, que no tiene algunos de los atributos
tradicionales jacobeos, aunque lleva una hermosa túnica decorada con
"flores de lis", que también relaciona el "Codex
Calistinus" con los símbolos de Santiago.
Bajando hacia Riego de Ambrós, a la izquierda de la carretera hay un
desvío muy empinado, hacia el fondo del valle, donde cinco kilómetros más abajo
se encuentra Compludo. En este lugar fundó San Fructuoso, en el siglo VII, un
monasterio consagrado a los Santos Justo y Pastor, naturales de Alcalá de
Henares, la antigua "Complutum" romana. Fue una de los primeros
cenobios de la época visigoda, que produjo en esta zona del Bierzo un gran
desarrollo de la vida eremita y monacal. Muy cerca del pueblo está la famosa
"ferrería" medieval, accionada por agua del río Carracedo. La Herrería de Compludo es
Monumento Nacional. Se conserva en buen estado y en funcionamiento por el
antiguo procedimiento de martinete hidráulico.
El viajero llega a Riego de Ambrós por un camino que se desvía de la
carretera por su lado izquierdo. Es un pueblo de aspecto fuertemente rural, que
tiene una iglesia dedicada a la
Magdalena y una pequeña ermita bajo la advocación de San
Fabián. A la entrada del pueblo está la fuente de San Sebastián, donde el
viajero bebe un poco de agua. Desde la plaza se baja hacia el valle del arroyo
Prado Mangas, que está rodeado de árboles de agradable sombra, en estas horas
calurosas del mediodía. Junto al arroyo hay un antiguo y enorme castaño, y poco
más adelante, cerca del río Meruelo, en el que desagua el arroyo Prado Mangas,
una curiosa casa hexagonal.
Poco más adelante se encuentra de nuevo la carretera, que puede cruzarse,
y seguir por el valle hasta tres kilómetros más abajo. Se pasa por un camino
bien indicado entre encinas, chopos, jaras y otros restos de monte bajo, que
han perecido por efecto de un fuego reciente. El viajero alcanza en este
descenso hacia el río de la
Pretadura a otros peregrinos que llevan caminando desde las
cinco de la mañana. Continúa adelante y sale finalmente a la carretera muy
cerca de Molinaseca.

Aparecen las primeras casas de Molinaseca, localidad del bajo Bierzo,
que se encuentra junto al río Meruelo. Al principio del pueblo está la capilla
de la Virgen
de las Angustias, de estilo barroco, adosada a la ladera del monte. Al llegar
al río pasamos por un puente románico, llamado "Puente de los
Peregrinos", que conduce a la calle Real, donde se concentra la actividad
comercial y de servicios del pueblo. Desde el puente se ve un hermoso panorama
del conjunto urbano. En la ribera del río algunos peregrinos se lavan los pies
y se meten en las frescas aguas. Ha sido un camino muy duro y hace calor a esa
hora del mediodía. En el césped de una pequeña plaza próxima al río hay mucha
gente tumbada. Se respira un ambiente veraniego que invita al descanso.
W. Starkie ha definido Molinaseca como: "un pequeño oasis en un
viaje temible". El viajero se quedaría en Molinaseca a pasar la tarde si
no le esperasen en Ponferrada. Entra en un bar para tomar una bebida y no se
queda más que el tiempo imprescindible. Al salir encuentra a Kristen Jacqueline
que está en una de las terrazas de la plaza con otros peregrinos de su país.
Continúa por la calle Real, llamada también "Calle de los
Peregrinos", en la que hay casas con tejados de pizarra y solanas de
madera, con muchas flores. Hay casonas barrocas, con blasones y torreones
adosados. Todavía puede verse el antiguo hospital de los peregrinos frente el
conocido crucero de granito. Algunos bares y hostales completan la calle Real.

Molinaseca tiene el templo de San Nicolás, de estilo neoclásico, con
una talla de San Roque Peregrino, y un moderno albergue en el comienzo de la
carretera de Ponferrada. En esta zona debió estar ubicada "Interamnium
Flavium", ciudad romana construida en honor del emperador Vespasiano, que
se encontraba en la ruta de Astorga a Braga, antes de pasar al actual territorio
de Portugal.
El viajero toma la carretera de Ponferrada, que está en obras de
asfaltado, lo que produce un fuerte calor a estas horas de la tarde. Al pasar
por primera vez el río Boeza, que rodea Ponferrada antes de confluir en el Sil,
se ve este nudo fabril, capital industrial del Bierzo. Desde esta zona se
observa el vapor de agua de la central térmica de Compostilla, muy cercana a
Ponferrada. El viajero sigue las instrucciones gráficas del Camino de Santiago
y se desvía hacia Campo de Ponferrada, localidad próxima al río Boeza. Pasa por
una fuente y por la ermita de San Roque y desciende hacia el "Puente
Mascarón", cruzando de nuevo el río Boeza y entrando en Ponferrada por la
carretera de Orense, en la zona sur de la ciudad. Por las calles del Hospital
y de Salinas llega a la plaza del Temple, y por la calle del Comendador a la
basílica de Nuestra Señora de la
Encina, patrona del Bierzo, muy cerca del Castillo de los
Templarios y de la zona más céntrica de la ciudad, donde se encuentra el
antiguo albergue de peregrinos.