sábado, 12 de julio de 2014

CAMINO FRANCES



El camino Francés o la ruta de las estrellas, es el Camino de Santiago por excelencia. Partiendo de Saint Jean Pied de Port (Francia), es un viaje de casi 800 kilómetros hacia el oeste, con la Vía Láctea que acompaña desde el cielo y la esencia de una ruta milenaria desde la tierra.





No se puede describir, es el peregrino el que, paso a paso, debe descubrirlo recreándose en los paisajes y rincones tan diversos que se ofrecen a lo largo de todo el camino; extasiándose en la contemplación de las milenarias y enigmáticas piedras que jalonan las rutas y que conforman ese sinnúmero de calzadas, puentes, ermitas, iglesias, catedrales, monasterios..., y que no son otra cosa que la huella que dejaron nuestros antepasados, cuya meta era alcanzar la eternidad, allá en el "fin de la tierra".

Finalmente disfrutar de la bondad y hospitalidad de sus gentes, cuya cultura, costumbres y exquisita gastronomía sorprenderán permanentemente al sufrido caminante.

El Camino de Santiago, en su etapa medieval, nos trajo innovaciones, tales como el arte románico, la letra carolina y la liturgia romana.





En Puente la Reina, uno de los núcleos más importantes dentro del largo trayecto, convergen las dos vías de entrada: Roncesvalles y Jaca. La Villa de Puente la Reina recibió el impulso de Alfonso el Batallador, rey de Aragón. Fue el paso de los romeros lo que la hizo crecer tras construirse el puente que facilitaba el paso del río Arga, y al que debe su nombre: “Ponte Regina”.

Otros lugares importantes en el Camino por tierras de Navarra y La Rioja son Tafalla, Logroño, Nájera y Santo Domingo de la Calzada. En tierras castellanas se pasa por Burgos, Castrojériz, Frómista y Carrión de los Condes antes de llegar a Sahagún de Campos, en tierras leonesas, que será a partir de ahora el objeto de nuestro recorrido hasta Compostela.

Desde Sahagún, Mansilla de las Mulas, León, Orbigo, Astorga, Ponferrada y Villafranca del Bierzo, son los enclaves más importantes antes de entrar en Galicia. En tierras gallegas O’ Cebreiro, Triacastela, Samos, Sarria, Portomarín, Palas de Rey, Melide, Arzúa. Y en las inmediaciones de Santiago: Lavacolla y el Monte del Gozo. 


ULTREIA. BUEN CAMINO






miércoles, 9 de julio de 2014

JESUS TORBADO


Jesús Torbado es un escritor y periodista, nacido en la Tierra de Campos leonesa  el 4 de enero de 1943 (San Pedro de las Dueñas). Estudió en Asturias y en la Virgen del Camino (León), en Santander y en Madrid. Se trasladó después a París, donde trabajó en oficios manuales diversos, como descargador de camiones, y donde escribió su primera novela larga: “Las corrupciones” (1966), que recibiría el Premio Alfaguara y se convertiría en libro de cabecera de toda una generación Ha viajado por Europa y América como periodista y ha recibido otros premios literarios por una obra suficientemente amplia:


      NARRATIVA
Las corrupciones (1966). Alfaguara. (1970) Círculo de Lectores. (1975) Plaza & Janés. (1982) Argos Vergara. (1995) Planeta.

Profesor particular (1966). Alfaguara.

La construcción del odio (1968). Alfaguara.

Historias de amor. (1968) Nauta. (1972) Plaza & Janés. Novelas cortas.
 
Moira estuvo aquí (1971 y 1975). Plaza & Janés.
 
En el día de hoy (1976). Planeta. (2001-2004). Planeta-De Agostini.
 
La ballena (1982). Planeta. (1992) Cátedra. (1999) Plaza & Janés.
 
 El fin de los días (1986). Plaza & Janés. Reportaje novelado sobre la muerte de Franco (antes titulado Sobresalto español y secuestrado por la censura).
 
Ensayo de banda (1988). Editorial Don Balón.

Camino de plata (1988). RENFE. Dirección de Comunicación.
 
El inspector de vírgenes y otras pérdidas (1991). Grupo Libro. (2006) Diario de León.
 
Yo, Pablo de Tarso (1992). Planeta.
 
El peregrino (1993). Planeta. (2000). De bolsillo. (2008) Ediciones B.
 
Héroes apócrifos. Relatos de la historia de España (1994) Planeta.
 
La voz del centurión y otros relatos (1997). Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Obra colectiva.
 
El imperio de arena (1998). Plaza & Janés. (1999) Círculo de Lectores
 
El peor viaje de nuestras vidas (1998) Plaza Janés. (1999) Círculo de Lectores. Obra colectiva

ENSAYO, REPORTAJE Y VIAJES

Tierra mal bautizada (1969). Seix Barral. (1977). Círculo de Amigos de la Historia. (1981). Emiliano Escolar. (2001) Ámbito.
 
La Europa de los jóvenes (1969) Nova Terra. Crónicas viajeras.
 
Los topos (1977) Argos Vergara. En colaboración con Manuel Leguineche. (1998) Aguilar.
 
Una defensa de Castilla (1983) Editorial Riodelaire. Obra colectiva.
 
Pueblos de España (1994) Tribuna de Ediciones.
 
Ciudades de España (1995) Tribuna de Ediciones
 
Paisajes de España (1996). Tribuna de Ediciones de Medios Informativos.
 
Ciudades de Castilla y León (1996). Ámbito.
 
España, patrimonio de la humanidad: un viaje por las ciudades, monumentos y lugares inscritos en la lista de la Unesco (1997). Círculo de Lectores.
 
Viajeros intrépidos  (1998) Planeta.
 
¡Milagro, Milagro! (2000). Plaza & Janés.
 
Las anécdotas del viajero: viajeros intrépidos (2000). De bolsillo.

De toda esta producción literaria queremos centrarnos en las obras relacionadas con el Camino de Santiago, la novela “El Peregrino” y en el ensayo “Tierra mal bautizada” sobre Tierra de Campos.




El peregrino:

Hace novecientos años, cuando transcurre la acción de la novela, los hombres se comportaban de manera parecida a la de hoy: santos y pecadores se confundían en un mismo paisaje. El Camino de Santiago era en sus inicios un lugar sobre el que Dios y el tiempo golpeaban a quienes lo transitaban. Pero quizá no hubo un escenario tan fastuoso y mágico para representar la exaltación de la vida y el miedo a la muerte, la felicidad de la existencia y las risas del engaño. Jesús Torbado ha escrito esta novela de la picaresca del Camino de Santiago, que reconstruye imaginativamente un mundo medieval, que tenía relación con las peregrinaciones compostelanas. Toda la obra está llena de datos históricos y de huellas literarias clásicas. Es como un cuadro fresco donde se mezclan gentes piadosas movidas por la fe con mendigos y pequeños profesionales, monjes codiciosos, anacoretas, mercaderes, prostitutas, salteadores de caminos y muchas más especies de la inagotable fauna humana. 

      Tierra mal bautizada:

Tierra de Campos es una llanada inmensa, cuajada de cereales, milagros y tumbas de obispos y reyes. Con los primeros días de agosto visitamos esta tierra mal bautizada descrita por Jesús Torbado en su libro “Un viaje por Tierra de Campos” (1969).
Iniciamos el viaje en Abarca de Campos, una de las muchas poblaciones de TIerra de Campos por las que discurre el Canal de Castilla, y donde se ubica la esclusa número 1 de las 49 existentes.

Dicen que Abarca es un pueblo apasionado por la música. Si te quedas un rato por allí, oirás que un carillón de dieciséis campanas te da las horas musicalmente. 


Media docena de kilómetros aguas arriba del río Valdeginate, estamos en Autillo de Campos, el antiguo Otelo, donde fue coronado Fernando III el Santo.

La obra de arte de Autillo es su iglesia parroquial de Santa Eufemia, un edificio neoclásico del siglo XVIII. Tiene una singular torre exenta de cuatro cuerpos, además de un retablo mayor barroco. 


Continuamos ascendiendo por la cuenca del Valdeginate, y llegamos a  Frechilla. Esta localidad
 tiene muchos otros monumentos que ver y visitar. En la parte norte del pueblo está la ermita de San Miguel, 

Abandonamos el río Valdeginate y nos acercamos a Guaza de Campos, otra pequeña población cercana a Frechilla. Cuando lleguamos una colección de palomares sale a recibirnos. El solar de Guaza fue posesión del poderoso Monasterio de Sahagún.

Para visitar Mazuecos de Valdeginate, volvemos a Frechilla, y desde allí nos acercamos a Mazuecos hasta que vemos la silueta de su iglesia parroquial y  admiramos la filigrana plateresca de su portada. Una parte de su torre se vino abajo con el terremoto de Lisboa, a mediados del siglo XVIII.




lunes, 7 de julio de 2014

PROYECTO EUROPEO "ARTECAMPOS"



En 1.995 por idea del escultor Javier Ovelleiro, se trajo a Santervás de Campos a unos artistas alemanes para realizar esculturas "in situ" y dejarlas como patrimonio para el pueblo. Las primeras obras fueron:

"Caja de Zapatos", original de Ana Calles, situada en el Corrillo Pequeño.

"Joven Esbelta" y "Columna musical", ambas de Gerda y Peter Netteshein; situadas en la subida a la iglesia.

"La fantasia crea puentes", realizada por Javier Ovelleiro e Ismael Agúndez; se encuentra ubicada en la rinconada de la calle Costanilla;

“Tres generaciones”, de Peter Nettesheim; en el Corrillo Grande.

 “C”, de Ingo Gräbner; está colocada frente a los pinos, en el camino de Cavijeros, y cerca de la carretera de Villada.



Las actividades de "Artecampos", localizadas en la comarca de la Tierra de Campos, han tenido por objetivos básicos: la  Rentabilización de los recursos culturales existentes; la Utilización de las infraestructuras culturales en la dinamización social y turística y la Introducción de criterios de calidad en las ofertas de servicios culturales a la sociedad.

En “Artecampos” se ha pretendido despertar la sensibilidad estética en el medio rural desde el arte más actual al arte del más remoto pasado.

Aunque en Artecampos la atención prioritaria se dirigió hacia las artes plásticas, vemos que no se descuidaron otras actividades artísticas y culturales.


Asi, en 1999, en diferentes lugares de la comarca se ha optado por una síntesis, por una cultura interdisciplinar aglutinadora de la literatura, la música, la danza, el teatro y el cine.

El Instituto de Urbanística de la Universidad de Valladolid, y la asociación cultural "ARTECAMPOS", han organizado actividades como los "Encuentros de Artistas Europeos Contemporáneos", en el que pintores y escultores han interpretado el paisaje y las tradiciones culturales de la región.


En el campo de la arquitectura, el paisaje urbano de las Villas Castellanas ha constituido el centro del estudio, en un curso que tiene como finalidad inmediata la producción de una secuencia de soluciones técnicas para los problemas urbanísticos de las ciudades de Castilla y León.






sábado, 5 de julio de 2014

JUAN PONCE DE LEÓN


Nació en Santervás de Campos, en la zona norte de Valladolid, en 1460. Fue el conquistador de Puerto Rico y el descubridor de la Florida (actuales estados USA).




Había sido paje en la corte de Fernando el Católico y había combatido en la conquista de Granada. Su primer viaje a América lo hizo con Cristóbal Colón en 1493.

En el año 1502 colaboró con Nicolás de Ovando en la conquista de La Española (Isla de Santo Domingo) y recibió el encargo de conquistar la cercana isla de San Juan (Puerto Rico) en 1508.

Fue nombrado gobernador de Puerto Rico en 1510, a pesar de la oposición de Diego Colón, hijo del Almirante. La isla se sometió sin dificultad, merced a la ayuda del cacique indio Agüeibana.



Ponce de León se dedicó a la fundación de ciudades y a la explotación económica de la isla. A la muerte de Agüeibana, los indios se sublevaron contra la dominación española y el régimen de trabajos forzados.

Ponce de León se impuso a los nativos y tomó represalias sangrientas. En 1511 fue destituido del cargo de gobernador por el propio Diego Colón.

Se embarcó después en una nueva expedición de descubrimiento del norte del Golfo de Méjico, en la que encontró la punta del continente norteamericano, territorio al que llamó Florida por su abundante vegetación.

Bordeando las costas de Florida descubrió la corriente del Golfo, que ya anteriormente había detectado Cistobal Colón. La corriente recorría el Golfo de Méjico  hacia el Océano Atlántico.

Animado por el éxito de Hernán Cortés en México en 1519, Ponce de León organizó en 1521 una expedición para colonizar La Florida con dos barcos que transportaban sacerdotes, agricultores y artesanos.

La expedición recorrió la costa suroeste de Florida, hasta un gran campamento indígena en Bahía Espero y comenzó a construir una colonia. Después de cinco meses los colonos fueron atacados por los indios “semínolas”.




Juan Ponce de León fue herido por una flecha envenenada en una pierna. Ello le produjo un proceso de gangrenización. Después del ataque, volvieron a La Habana, donde no pudo parar la gangrena y murió a causa de la herida. Fue enterrado en la catedral de San Juan de Puerto Rico.






jueves, 3 de julio de 2014

HACIA SAHAGÚN DE CAMPOS


Salida de Villalón. Fontihoyuelo de la Condesa. Villaca­rra­lón. El río Valderaduey. Santervás de Campos. Juan Ponce de León. Una fuerte tormenta. Villada. Grajal de Campos. Un poco de historia. El casti­llo de Grajal. El palacio de los Condes. La iglesia de San Miguel. San Pedro de las Due­ñas. El Monasterio de San Pedro. Hacia Saha­gún de Cam­pos.


El caminante sale de Villalón por la calle de Sahagún, dejando atrás la Plaza Mayor, con el "Rollo" y la iglesia de San Miguel. Es temprano y la mañana está de color gris. Hace frío y amenaza lluvia en el horizonte. Un kilómetro más adelante encuentra una fuente, con un pilón grande, abrevadero de animales, que llaman "el Rosario". Junto a la fuente crecen algunos chopos. El viajero continúa caminando, mientras el te­rreno se pone cuesta arriba, hasta una pequeña ermita llamada de las Fuentes. Las flechas amarillas indican el camino hacia Fontihoyuelo de la Condesa, que pasa cerca del cerro Angulo, por una vaguada por la que cruzan varios arroyos.


Saliendo de Sahagún de Campos

Fontihoyuelo es un pueblo pequeño, con cincuenta y cinco vecinos, con casas de adobe y tapial, características de la zona. Tiene una iglesia parroquial dedicada a San Salvador, con mezclas de diversos estilos arquitectónicos. La antigua iglesia de San Juan, y su contiguo cementerio, se encuentran en ruinas. En la plaza, cerca de la iglesia hay un pozo artesiano sobre el que se ha construido un curioso templete. Las nubes son cada vez más oscuras. En Fontihoyuelo se celebran las fiestas de Santa Marina, en el mes de julio, y es habitual que se for­men en esas fechas grandes turbulencias de aire. Hace unos años había en el pueblo una curandera, a la que te­nían gran devoción los habitantes del lugar y de los pueblos vecinos.


La estrecha carretera sigue hasta Villacarralón, cuatro kilómetros más allá. Villacarralón es un pueblo ligeramente mayor que Fontihoyuelo, con sus ciento cuarenta vecinos, cultivado­res de las mejores lentejas de Tierra de Campos. Los hombres de Villacarralón solían reunirse junto a la iglesia, sentados en una antigua "viga" de madera, que había quedado en posición horizontal, desde no se sabía cuanto tiempo. A la caída de la tarde, cuando había menos cosas que hacer, espe­cialmente du­rante los meses del invierno, tenían allí una agra­dable tertulia. Las mozas casaderas iban a por agua al "pi­ló­n", a la misma hora, y allí se contaban sus cosas. Algunas veces las mozas y los mozos coincidían, como en todas partes. La torre de la iglesia de Villacarralón, en estado ruinoso, fue una de las más altas de los contornos.


El viajero se desvía por un camino hacia Santervás de Campos, siguiendo las flechas amarillas pintadas en el suelo, al salir de Fontihoyuelo. Pasa cerca de unos palomares y cruza el arroyo de la Romacha. Continúa hacia el norte hasta la carretera que une Villacarralón con Santervás de Campos, y sigue caminando por ella. Poco antes de llegar al pueblo alcanza la carretera que viene de Zorita de la Loma y de Villa­da.


El río Valderaduey pasa junto a Santervás de Campos. En sus riberas crecen los pocos árboles que hay por estas tierras. La ruta hacia Grajal y Saha­gún transcurre durante cator­ce kilómetros por sus proxi­midades. El Valderaduey baja desde las montañas de la provin­cia de Pa­lencia y discurre para­le­la­mente al río Cea y al río Carrión, muy cerca de la provin­cia de León, en la que entra más tarde, pasando por los pue­blos de Renedo, San Pedro de Valdera­duey, Joara y Grajal de Cam­pos, antes de lle­gar a Santervás. Después se acerca a Castro­ponce y Vi­llalpan­do, para confluir en el Due­ro, muy cerca de Za­mo­ra.


Santervás de Campos fue un antiguo priorato de los benedictinos, dependiente del Monasterio de Sahagún. El pueblo, de origen mozárabe, se llamó inicialmente "Villa Citi". Tiene una iglesia dedicada a los Santos Gervasio y Protasio, mártires de la persecución de Nerón a los cristianos. Es de estilo románico-mudéjar, del siglo XII, quizá una de las pri­meras de este estilo, muy desarrollado en la zona. la iglesia tiene tres naves con tres ábsides. En su interior se conserva un Crucifijo del siglo XII, una escultura gótica del siglo XV, y las imágenes de San Gervasio y San Protasio, ambas del siglo XVI­II. En la plaza hay una casona de ladrillo decorada con arcos de formas curvas y rectas. En las afueras del pueblo está la pequeña ermita del Cristo, prácticamente en ruinas.


Santervás tiene ciento treinta y cinco vecinos y se encuentra dentro de la Ruta de Arte Contemporáneo del Proyecto Europeo "Artecampos", que comprende a diversos pueblos de la zona. En 1460 nació en Santervás Juan Ponce de León, explorador y conquistador de tierras americanas. En 1493 fue con Co­lón en su segundo viaje al Nuevo Mundo y en 1509 se le nombró  primer gobernador de la isla de Puerto Rico. En ese mismo año fundó la ciudad de San Juan, capital de la isla en la actuali­dad. En 1512 descubrió la península de La Florida, en América del Norte, buscando la deseada, para los indios, isla Bimini, fuente de la eterna juventud. Fue nombrado adelantado de los reyes españoles en estas tierras. Murió en Cuba en 1521, a consecuencia de las heridas recibidas en el intento de  con­quistar La Florida, y fue enterrado en el Monasterio de Santo Tomás.

Santervás de Campos

Cuando salía el viajero por las últimas casas de Santervás, y encaraba la Cuesta de Valmadrigal empezó a llover ligeramente. A pesar de ponerse un impermeable para continuar caminando, como el color del cielo era cada vez más oscuro y la lluvia arreciaba, decidió volver a Santervás y buscar el bar donde había estado anteriormente. Una hora más tarde viendo que no escampaba consiguió llegar en coche a Villada y to­mar el tren hacia Valladolid. Unos días después continuaría el camino desde Villada a Sahagún de Campos.


Villada pertenece a la provincia de Palencia, y es una villa de grandes y espaciosas calles, que parecen bien cuidadas. En Villada hay una fábrica de harinas, otra de ga­seosas, y en el cruce de carreteras una estación de servicio de gasolina. En el centro del pueblo, cerca de la porticada Plaza Mayor, hay varios bares, algún hostal, y dos o tres ins­tituciones bancarias. Villada tiene una iglesia dedicada a San­ta María, que fue restaurada entre los años 1889 y 1909, con un pórtico y un muro de piedra con cuatro escudos: dos de ellos del obispado, otro nobilia­rio, y un escudo nacional. Una torre de ladrillo, en estilo mudéjar, del siglo XIII, completa el exterior de la iglesia. En el interior hay una capilla neo­clásica, del siglo XVIII, con tallas escultóricas del mismo estilo.


En las afueras del pueblo está la iglesia de San Fructuoso, que fue un priorato del Monasterio de Sahagún, con una torre gótico-mudéjar, y un Cristo del siglo XIII en su interior. San Fructuoso también fue testigo de los enfrenta­mientos de los burgueses de Grajal con los monjes de Sahagún. Hay una ermita dedicada al Cris­to, en las pro­ximidades del cemen­terio, cuidada por una ermita­ña, que vive allí todo el año. En su interior se guardan imá­genes del Crucificado, la Soledad y la Purísima, que se sacan en la Semana Santa de Villada.


En esta localidad se hizo célebre el indiano Alonso de Villada, que llegó al pueblo con apariencia pobre, y fue despreciado por sus familiares, que no quisieron acogerle. Solamente fue bien recibido por su anciana "ama de cría". A los pocos días llegó a Villada una caravana con todas sus riquezas, acumuladas en América. Desde entonces Alonso de Villa­da estuvo absolutamente relacionado con esta villa. Su familia ayudó económicamente en los gastos de buena parte del desa­rro­llo cultural y urbanístico del pueblo.

Torre de la Iglesia de Villada



El viajero vuelve a Villada, y desde la estación del ferrocarril sale a la carretera de Grajal de Campos por una zona de casas bajas y "chalets". El mediodía está luminoso y prevé que va a pasar calor en el camino hasta Sahagún. En las afueras de Villada algunos tractores vuelven al pueblo. La carretera está en obras y el asfalto recién echado, todavía humea y está muy caliente. Hasta Pozuelos del Rey hay tres kilómetros que el caminante recorre en poco más de media hora. El calor aumenta y los ocho kilómetros que hay hasta Grajal de Campos se hacen mucho más pesados que los anteriores. La vía del ferrocarril discurre paralela a la carretera, y de vez en cuando se ven pasar trenes, la mayoría de las veces en dirección a Palencia.


Las siluetas del castillo y de la iglesia de Grajal de Campos empiezan a recortarse en el horizonte, desde un ki­lómetro antes de llegar a esta localidad. Grajal de Campos es una villa de color terroso, como los pueblos anteriores, con sus casas rodeando la iglesia. En Grajal hubo seis parroquias, lo que da idea de la importancia de su pasado. Grajal fue enclave romano fundado por Tiberio Graco en el año 177 antes de nuestra era. Por aquí pasaron los suevos, que extendieron sus dominios hasta los ríos Cea y Valderaduey.


Los reyes asturianos Alfonso I y Alfonso III combatieron en estas tierras contra los musulmanes. Ramiro II y Alfonso IV libraron la batalla de Grajal disputando por el trono, que ganó Ramiro a su hermano. Almanzor saqueó toda la zona, especialmente las locali­dades de Cea, Grajal y Sahagún. Aquí murió Raimundo de Borgo­ña, noble francés, que se casó con Doña Urraca y fue padre de Alfonso VII. Pedro I el Cruel conquistó la villa de Grajal en las luchas con los nobles rebel­des y con su hermanastro Enri­que de Trastámara. María de Padi­lla, la amante del rey Pedro I era natural de estas tierras. En la Guerra de las Comunidades casi toda Tierra de Cam­pos, y también Grajal, siguió la causa comunera.  


La decadencia de estas tierras se inicia con los reyes de la Casa de Austria. En esta época todo giró alrededor de la familia Vega, Condes de Grajal, que construyeron su palacio en el siglo XVI. También se construyeron iglesias, con­ventos y un hospital para peregrinos, llamado de Santiago. En el siglo XVIII, las gentes de Grajal fueron mayoritariamente labradores y comerciantes. Hubo algún funcionario y otra pe­queña parte del pueblo dedicada a oficios varios, general­mente al servicio de la agricultura.


En el siglo XIX la invasión francesa llegó a Grajal, y poste­riormente la nueva conquista de la zona por el ejército espa­ñol e inglés. En los años si­guientes los avatares políticos, las dificultades económicas y la desamortización de Men­dizabal incidieron en Grajal de la misma manera que en otras partes de Tierra de Campos, aunque con menor intensidad que en Sahagún. El ferrocarril Palencia-León llegó a Grajal de Campos en 1862. En el siglo XX la despoblación y el abandono han lle­vado al pueblo a la situación actual, aunque con alguna peque­ña esperanza de futuro.


El Castillo de Grajal es una fortaleza artillera, que se encuentra situada al norte de la villa. Tiene planta cuadrada, con grandes torreones en cada una de las esquinas. Es de estilo gótico-renacentista, construído a finales del siglo XV y principios del XVI, con troneras para la defensa mediante piezas de artillería. Aún hay un cañón en uno de los torreones. No se conserva la torre del homenaje, que fue de­rruída en el siglo XIX. Se puede subir por una escalera de caracol a la plataforma superior, de una altura de tres plan­tas, y ver todas las casas del pueblo y la planicie de Grajal y sus alrededores.

Castillo de Grajal de Campos

La iglesia de San Miguel también es una construcción de finales del siglo XV. Tiene una alta torre de ladrillo de cinco aristas, por truncamiento de uno de los vértices de su base, inicialmente cuadrada, y una portada de estilo mudéjar. En el interior hay tres naves con arcos apoyados sobre gran­des columnas, y un retablo sobre el altar mayor dedicado a la Asu­nción de la Virgen, realizado por un escultor de la escuela de Gregorio Fernández. Unas tallas de Cristo yacente y de Cris­to de la Agonía, una gran cruz de plata y varios relica­rios tam­bién pueden verse en el interior de la iglesia.


El palacio de los Condes está en el centro de la villa, junto a la iglesia de San Miguel. Es sobrio y elegante en su exterior, con una fachada sobre la Plaza Ma­yor, y cómodo y suntuoso en su interior, como cualquier otro palacio nobi­liario renacentista. Fue construido bajo la dirección del ar­quitecto Gil de Hontañón, imitando el palacio arzobispal de Alcalá de Henares. Destaca el patio central, con grandes arca­das, y las escalinatas interiores de subida al primer piso. Fue restaurado en el siglo XVIII. El palacio y la iglesia es­tán comunicados por un pasadizo que utilizaban los Condes de Grajal para ir directamente a los oficios religiosos.


El viajero descansa un rato junto al castillo, con la vista perdida en los grandes horizontes de la llanura cas­tellana, y después recorre las calles del pueblo, que están empinadas y con trayectoria curvilínea. Llega al bar, en las proximidades de la Plaza Mayor. Hace calor y el bar está lleno de gentes, jubilados prematuros que juegan a las cartas en las mesas, y jóvenes que no viven habitualmente en el pueblo du­rante el invierno, y que en estos días de verano pasan las vacaciones con sus familiares.

San Pedro de las Dueñas

Cerca de Grajal está San Pedro de las Dueñas, una pequeña población con noventa vecinos, dependiente del Ayunta­miento de Sahagún, que siempre mantuvo relaciones de buena vecindad con los habitantes de Grajal. En San Pedro hay un monasterio benedictino del siglo XI, habitado por monjas, que tiene una iglesia que se comenzó a construir en estilo románi­co y se continuó en gótico-mudéjar. En su interior hay tres naves, y sobre la nave central está una torre cuadrada de la­drillo. En San Pedro de las Dueñas nació el escritor Jesús Torbado, que ha escrito sobre Tierra de Campos y sobre los peregrinos a Compostela.


El viajero sale de Grajal de Campos, camino de Saha­gún, cuando el sol está todavía muy alto. Cruza el puente so­bre el río Valderaduey y sigue por la carretera y por anchos caminos de tierra hechos en la época de la concentración par­celaria. El "silo" de Sahagún se ve en lontonanza, y hacia el se dirige el camino. Sahagún está a una hora y allí espera al peregrino el "Camino Francés" a Santiago de Compostela.








martes, 1 de julio de 2014

BIBLIOGRAFIA DE TIERRA DE CAMPOS



MEDINA DE RIOSECO.

- Medina de Rioseco: La vieja India Chica. Leopoldo Cortejoso Villanueva. Editorial Everest. Madrid. 1976.

- El ferrocarril de Valladolid a Medina de Rioseco, "el tren burra". Godofredo Garabito Gregorio. Ediciones de la Cámara  Oficial de Comer­cio e Industria. Valladolid. 1988.

- Medina de Rioseco: ciudad de los almirantes. José Manuel Parrilla. Gráficas Andrés Martín. Valladolid. 1990.

- El Parque "Duque de Osuna" en Medina de Rioseco. Alumnos y  profesores del Instituto de Bachillerato de Medina de Riose­co. Ayuntamiento de Medina de Rioseco. 1994.

- La Medina de los campos góticos. F. Casas y Ruiz del Arbol.  Ediciones Ajujar. Medina de Rioseco. 2000.




TIERRA DE CAMPOS.

- Viaje por Tierra de Campos: otoño de 1959. Ediciones de la Diputación Pro­vin­cial de Palencia. Palencia. 1960.

- Villa por villa: Viaje a los pueblos de Valladolid. Antonio Corral Castanedo y Juan Palencia. Valladolid. 1984-1985.

- Guía de Tierra de Campos. Matías Díez Alonso. Ediciones  Lancia. León. 1990.

- Los antiguos Campos góticos: excursiones histórico-artís­ticas a la Tierra de Campos. Francisco Simón Nieto. Editora del Carrión. 1998.

- La tierra de Campos. Ricardo Macías Picavea. Ediciones del Ayun­tamiento de Valladolid. Valladolid. 1999.

- Tierra mal bautizada: un viaje por la Tierra de Campos. Jesús Torbado. Ediciones Ambito. Valladolid. 2001.